jueves, 15 de octubre de 2009

CAPITULO 11: La fiesta.


La fiesta comenzaba a las seis, cenábamos allí. Mi madre se empezo a arreglar a las cinco. Se puso un vestido gris muy ceñido, largo hasta las rodillas, con raja en la parte trasera. Llevaba medias negras y zapatos del mismo color. Como complementos eligió una cartera de mano negra, unos pendientes muy pequeños en plata que se veían gracias a el recogido que llevaba. Yo por el contrario iba vestida de una forma más juvenil, me puse el vestido que me había regalado, unas medias oscuras y las sandalias nuevas. Mi madre me dejo una cartera de lentejuelas iguales a las del vestido. Me hice tirabuzones en el pelo de forma muy discreta y no me maquille mucho.
John nos esperaba en la puerta, con el mismo traje con el que me fueron a recoger, pero esta vez la corbata era de un rosa muy palido encima de una camisa blanca. Mi madre y yo nos pusimos una chaqueta para el camino del portal al coche y salimos del apartamento.
Al entrar en la sala del restaurante no vi ni a una persona de mi edad, o estaban muy bien camuflados o mi madre me había engañado y esa noche no iba a encontrar a nadie de mi quinta.
-Mamá no hay gente de mi edad.- protesté discretamente.
-No te preocupes, estaran por ahí.-contesó mientras me llevaba en dirección a sus compañeras.
Después de que me presentara a todos sus compañeros perdí la esperanza de hablar esa noche con alguien menor de treinta años. Mire hacia la barra, vi a una chica de unos veinte años, era un poco bajita aunque llevaba un sandalias grises altísimas a juego con una bombonera del mismo color, contrastando con un vestido muy corto rojo con el escote en pico que alargaba sus piernas. Tenía un pelo rubio con mechas cenizas recogido en una tirante coleta alta. Me acerque ha ella ilusionada de poder hablar con alguien más joven.
-Hola, soy Helen.- estendí mi mano.
-Hola.- dijo secamente mirando la mano con desprecio.- Yo Janeth.
-Perdona si te molesto, pero esque te he visto más jovencita y bueno era por hablar con alguien de mi edad.- dije retirando la mano.
-No tengo dieciséis años, asique no me molestes. Estoy esperando a mi novio.- Miró por detrás de mi, como si estubiese buscando a alguien.- estoy esperando a mi novio. Te importa.
-Oh… no, no, ya me voy.
Me aleje de la barra en busca de mi madre, pero no la encontré por ninguna parte. Busque a John como segunda opción, pero estaba hablando de forma muy animada con unos hombres mientras se dirijian a una mesa. Decidí no molestarle. De repente vi aparecer a mi madre del cuarto de baño, me dirigí hacia ella.
-Hola cariño, ¿Qué tal te lo estás pasando?
-Pues no muy bien, no hay nadie de mi edad.
-Cómo no, espera que te voy a presentar a Janeth que tiene veinticinco años. Es muy agradable cuando la conoces y muy juvenil.
-No, ya la he conocido y hoy no debe ser su día por que ha sido una antipática.
-Bueno pues te presento a su hermano, seguro que te cae bien.
Me cogió de la mano y empezó a buscar por toda la sala. Llegó un momento en el que fue directa en una dirección. De repente vi al chico al que se refería, tenía más o menos mi edad y era igual a Janeth. Era más alto que ella, bueno era incluso más alto que yo, tenía el pelo muy corto de un color castaño claro muy bonito. En su cara pálida se diferenciaban una nariz puntiaguda, unos finos labios y unos ojos castaños oscuros iguales a los de Janeth. Llevaba un traje oscuro que camuflaba lo que parecía un cuerpo atlético.
-Hola Jack, ¿qué tal?- saludo mi madre.- Mira te voy a presentar a mi hija.- me hizo dar un paso hacia adelante.-Es ella, se llama Helen. Te la dejo aquí para que os conozcáis.
Se marcho mientras yo sonreía avergonzada.
-Bueno. Yo soy Jack.- dijo extendiendo la mano.
-Encantada.- contesté estrechándosela.
Mire hacía donde se dirigía mí madre, ya estaba sentándose al lado de John con todos sus amigos a su alrededor.
-¿Te sientas en esta mesa para cenar?
-Creo que sí.- sonreí nerviosa.
Me invitó a sentarme, accedí con un ligero movimiento de cabeza y una sonrisa. Mire en todas las direcciones intentando descubrir quienes serían el resto de los comensales. Los primeros que llegaron fueron Janeth y su novio, iban cogidos de la mano. Él era unas dos cabezas más alto que ella, con un tono de piel muy moreno que destacaba unos ojos color miel, llevaba un traje gris oscuro que ocultan un cuerpo muy ejercitado, pero sin llegar a ser exagerado. Se sentaron al otro lado de Jack. Pasados unos minutos llegaron otras dos parejas terminando de llenar los huecos de la mesa. No sabía de que hablar con Jack así que me quede en silencio hasta que el comenzo la conversación.
-Eh… Helen ¿Tú antes vivías en España, no?- pregunto siendo muy agradable.
-Sí, solo he venido para dar este curso.- sonreí agradecida de que hubiese hablado. Él me entendio a la perfección y me contesto de la misma forma.- ¿Y tú por qué vienes a esta fiesta?
-Me ha traido mi hermana, por no estar sola hasta que llegase su novio.
-Que buen hermano.
-Bueno, no tenía nada mejor que hacer.-contestó con una sonrisa.- Aunque no debería haber venido porque no hay mucha gente de nuestra edad. Es una fiesta un poco aburrida.
-Sí, estoy deacuerdo contigo. Solo te he concido a ti. En realidad eres a la única persona de mi edad que he concido desde que estoy aquí.
-Ou… pues si quieres, vente conmigo algún día y te presento a unos amigos.
-Muchas gracias. Me encantaría conocer más gente.
Le sonreí y comí un poco del plato que tenía delante, mire a todos los comensales y vi como Janeth me clavaba la mirada de una forma muy agresiva. Baje la mirada he intente no volver a mirarla en toda la cena. Al terminar de cenar, todas las parejas que ocupaban la mesa fueron a la barra o a baliar a la pista. Jack y yo nos quedamos en la mesa. Me pregunto que a que instituto iba a ir, coincidiendo con que era el mismo que el suyo. Cuando me comento que ibamos al mismo no se le escuchaba muy contento, a lo mejor no le había caído muy bien. Después de que me hablase un poco sobre como eran sus amigos se despidio y se fue con su hermana que desde lejos le hizo un gesto con la mano indicando que se iban. Le seguí con la mirada hasta que llegó a la puerta, después de salir Jack salió un chico de su misma edad, el mismo tono de piel, quizás aún más claro, los mismos ojos, la nariz un poco más pequeña y el mismo color de pelo aunque más largo que el de Jack. Llevaba uns pantalones vaqueros y una sudadera deportiva de un equipo de fútbol americano. Me miro desde la puerta, me dedico una sonrisa descolocada y un guiño de ojo, a continuación salió detrás de Jack. Era muy raro, pero no lo había visto en toda la noche, y alguien que va a una fiesta de etiqueta con unos vaqueros no pasa desapercibido.

3 comentarios:

  1. esa janeth me da muy mala espina ¬¬, y elc hico de polera quien erea? bye cuidate postea´pronto

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  2. Me encanto el capitulo, lo lei ace dias lo unico k ando liada y no pude dejarte el comentario. Sigue asi, ok??' un besazo

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